«El Señor se ha hecho pobre por nosotros en este mundo. Ésta es la excelencia de la altísima pobreza que os ha constituido a vosotras, amadísimas Hermanas mías, herederas y reinas del Reino de los Cielos, os ha hecho pobres de cosas y os ha enaltecido en virtudes. Sea ésta vuestra porción, la que conduce a la tierra de los vivos, estrechaos a ella totalmente, amadísimas Hermanas, y, por el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, ninguna otra cosa queráis tener jamás bajo el cielo». (Reg CI, 8)

Regla y Constituciones

En breve...