«El Señor se ha hecho pobre por nosotros en este mundo. Ésta es la excelencia de la altísima pobreza que os ha constituido a vosotras, amadísimas Hermanas mías, herederas y reinas del Reino de los Cielos, os ha hecho pobres de cosas y os ha enaltecido en virtudes. Sea ésta vuestra porción, la que conduce a la tierra de los vivos, estrechaos a ella totalmente, amadísimas Hermanas, y, por el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, ninguna otra cosa queráis tener jamás bajo el cielo». (Reg CI, 8)

29. Clarisas de Zamora (Monasterio de Santa Clara)



Zamora, la vieja ciudad amurallada. Corre el año 1229. Un grupo de jóvenes y piadosas mujeres se ha reunido a las afueras de la ciudad en un lugar llamado Arenales, en las márgenes del río Duero, para llevar una vida religiosa según la Orden de San Damián (llamadas entonces así las Clarisas por el nombre de su monasterio de Asís). En 1226 había muerto el Seráfico Padre Francisco de Asís, siendo canonizado dos años más tarde. Por eso las “Damianitas” de Zamora ponen a su monasterio bajo la advocación de San Francisco.

En 1237 quieren formalizar canónicamente la fundación, y para ello se traslada a Roma la Madre Dominica, que está al frente de la comunidad, acompañada por una de sus Hermanas. Postradas a los pies del Papa Gregorio IX, consiguen de él siete Breves Pontificios y, llenas de alegría, se trasladan a Asís para visitar a la Madre Clara, la cual contaba entonces cuarenta y cuatro años de edad. Con gran amor les explicó su “Forma de Vida” y, al despedirlas, les entregó como recuerdo suyo varios regalos, entre ellos un par de corporales, hilados y confeccionados por ella misma, los cuales se conservan con gran veneración en el actual monasterio zamorano.

De vuelta a Zamora, lo primero que hacen es dirigirse a la Catedral para presentar al Sr. Obispo, D. Martín Rodríguez, los Breves Pontificios, cuya trascripción en pergamino se conserva en el Archivo catedralicio. Volvieron gozosas a su comunidad, pero no duró muchos años la tranquilidad en el convento, pues en 1269 una riada lo devastó todo obligándolas a buscar nueva morada. La hallaron cerca del castillo y de la Catedral, y allí vivieron felices dando culto al Señor durante más de tres siglos. Pero en 1586 las desbordadas aguas del Duero inundaron también este monasterio, inutilizando el valioso archivo de la comunidad.

Otra vez en busca de casa más segura que las anteriores, y la encontraron en el extremo opuesto de la ciudad. Fue un vetusto edificio desocupado por monjes benedictinos, junto a la muralla que daba acceso a la urbe. Desde entonces la calle se llamó de “Santa Clara”, siendo la principal de la ciudad. De la mucha religiosidad de este convento da buena idea el hecho de que en 1286 la Reina Doña Violante, esposa de Alfonso X el Sabio, Rey de Castilla y León, pidió monjas de esta comunidad de Zamora para su fundación del Real Monasterio de Santa Clara de Allariz (Orense); y en la primera mitad del siglo XIV, Santa Isabel de Aragón y Castilla, Reina de Portugal, llevó también de aquí nueve monjas para la fundación de su Real Monasterio de Coimbra, en el que ella vivió y murió. Además de estas fundadoras, florecieron en santidad muchas monjas. La vida de varias de las más antiguas se halla reseñada en la Tercera Parte del Árbol Cronológico de la Seráfica Provincia de Santiago de Compostela, y en el archivo conventual hay noticias de varias que en los últimos siglos murieron en fama de santidad. Papas y Reyes concedieron a este monasterio Bulas y Reales Privilegios.


El viejo caserón de la calle Santa Clara era húmedo y la ciudad lo había rodeado por completo. Por eso en 1951, cuando en la parte nueva de Zamora se terminaba de construir la Universidad Laboral, la comunidad de Clarisas se trasladó a su nuevo convento construido cerca de la Laboral para hacerse cargo del lavado de ropa de dicho centro. Aquí el Señor las ha bendecido y multiplicado produciendo un nuevo fruto: la fundación realizada en 1955 en la Universidad Laboral de Gijón, trasladada posteriormente a su nuevo Monasterio del Sagrado Corazón en Cigales (Valladolid). Algún tiempo antes, en 1953, dos Hermanas fueron a ayudar a la Comunidad de Santa María de Jesús de Sevilla, siendo una de ellas Abadesa y la primera Presidenta de la Federación Bética. En 1991 enviamos tres Hermanas para ayudar al Monasterio de Santa María de la Cruz (vulgo La Santa Juana) de Cubas de la Sagra (Madrid), donde permanecieron tres años. En 2010 una Hermana ha ido a ayudar a la comunidad de Santiago de Compostela.


Nuestra vocación, como contemplativas, es cultivar lo esencial: vivir centradas en Dios, acogiendo su amor, vivirlo todo con Él en una actitud de alabanza, de acción de gracias y de súplica confiada por la Iglesia y por todos y cada uno de nuestros hermanos los hombres. Desde el año 1976 hacemos Exposición solemne del Santísimo Sacramento en nuestra iglesia. La abrimos a las 7:30 de la mañana para celebrar la oración litúrgica de Laudes y a las 8:30 la Eucaristía. A las 16:00 exponemos el Santísimo, abriendo nuevamente la iglesia para que los fieles puedan adorar al Señor, junto con nosotras, a lo largo de la tarde y participar en la oración de Vísperas a las 19:00, concluyendo con la Bendición y Reserva.


En 1995 construimos una pequeña Casa de Oración donde hemos celebrado numerosos encuentros y convivencias con grupos de jóvenes. Como echábamos en falta allí un oratorio con el Santísimo Sacramento para poder hacer ante Él la oración personal o en grupo con los jóvenes, el año 2014 una Hermana de la comunidad lo diseñó y lo hizo realidad creando un espacio joven que transmite paz e invita a la oración. El 27 de diciembre de ese mismo año, bendijo el oratorio nuestro Sr. Obispo D. Gregorio Martínez Sacristán. Nuestro principal trabajo es la lavandería, con un buen servicio de maquinaria moderna. Además hacemos algunos trabajos de bordado y confección, sobre todo de ropa de iglesia. En la actualidad formamos la comunidad veinticuatro Hermanas.

- Monasterio de Santa Clara
Calle Miguel de Unamuno, 9
49029 Zamora
Tel. 980 522 581